- Circulo de Estudios Tercerposicionistas
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domingo, 4 de diciembre de 2016

Andalucía, ¿hija de Castilla o Al-Ándalus?, de Julio Torres.


En esta fecha del 4 de diciembre, tan señalada para cierto sector andalucista de la sociedad española, no estaría mal recordar y hacerles ver el falseamiento de la Historia que conlleva no solo considerar a Andalucía como nación, sino considerarnos herederos directos de culturas que no tienen nada que ver con nosotros.

Antes de hablar sobre el mito andalusí, vamos a hablar de otro mito existente sobre el que se basa el nacionalismo andaluz, y es el mito de Tartessos. 

Tartessos y sus fuentes escritas. 

Habría que remontarse a las fuentes griegas donde se nombra a Tartessos como a un río rico en plata y a una ciudad en su desembocadura. El río al que se referirán será al actual río Guadalquivir que, anteriormente, desembocaba en el lago Ligustino, también conocido como golfo tartésico, que ocupaba lo que hoy son las marismas del Guadalquivir. Por lo tanto, los griegos se van a referir como Tartessos más al río que a una ciudad. También, se ha intentando relacionar el término Tharsis que aparece en la Biblia, con lo que conocemos como Tartessos, pero los escritos existentes hacen referencia al golfo pérsico y a la India. 

Tartessos y sus fuentes arqueológicas. 

Avanzamos en el tiempo y nos encontramos en el siglo XIX. El arqueólogo Schulten quiso encontrar en Andalucía el “mítico imperio de Tartessos’’, basándose en las fuentes griegas existentes. Para ello incluso llegó a manipular estas fuentes escritas pero no llegó a demostrar absolutamente nada. No se encontró ningún imperio. Además, con el auge regionalista cada ciudad andaluza ha querido asignarse ser heredera de tal sociedad compleja para dar prestigio a su Historia. Diversas poblaciones han intentado nombrarse como herederos directos debido a los yacimientos de San Bartolomé en Huelva o el del Carambolo de Camas. Pero está de sobra demostrado que estos yacimientos pertenecieron a la civilización fenicia , relacionados con cultos y templos a la diosa Astarté. 

Tartessos y sus fuentes lingüísticas. 

También, se ha querido atribuir a esta sociedad mítica de Tartessos una escritura propia, pero el estudio científico vuelve a demostrar la imposibilidad de la existencia de un reino o imperio de ensueño y glorioso en el sur peninsular. 

Las escrituras encontradas pertenecen al siglo V a.C. cuando esta sociedad tartésica ya habría desaparecido, según estas falsas teorías. Además, se encontraron en la zona del Algarve y Alentejo portugueses, por lo tanto estaban fuera de la zona geográfica donde supuestamente se debería encontrar Tartessos. 

Por lo tanto, podemos ver que la base y origen de la “nación andaluza’’ que los nacionalistas nos quieren hacer ver no tiene fundamento histórico alguno, debido a que ha sido probada una y otra vez su inexistencia. 

Andalucía y Vandalucía. 

Tras los pueblos autóctonos llegarían los cartagineses y posteriormente los romanos, los cuales dieron forma a los cimientos de la cultura española, no sólo en el sur peninsular sino en toda la provincia romana de Hispania. La Bética, provincia de Hispania y que ocupaba más del 75% del territorio de la actual Andalucía y una parte de Extremadura, fue la que más se romanizó y enriqueció de la cultura latina y exportó grandes pensadores como Séneca o emperadores como Trajano y Adriano. Tras ellos, en el siglo V d.C. llegarían las invasiones de los pueblos del Centro y Norte de Europa. De estos pueblos se asentarían en Hispania los suevos, vándalos, alanos y visigodos. En un principio, serían los vándalos, pueblo danés, quienes ocuparían lo que conocemos actualmente como Andalucía y de ahí el nombre de esta región. Andalucía, cuyo origen etimológico es Al-Ándalus, significa “tierra de vándalos’’ en referencia a ese pueblo que habitó en esta tierra. 

Posteriormente, los vándalos fueron expulsados por los visigodos hacia el norte de África, lugar donde se asentarían durante siglos. Tras la conquista de los visigodos de Hispania, comenzaría a formarse la base de la tradición nacional española, con la mezcla de los visigodos con los hispanorromanos. Eruditos como san Isidoro de Sevilla comenzarían a hablar de España como “Spaniae” en su De laude Spaniae. 

El mito andalusí. 

En el siglo VIII, en el año 711, una tribu del norte de África, los bereberes, aprovecharán los conflictos internos de la Hispania visigoda y la invadirán por el sur peninsular, llegando a ocupar gran parte del territorio excepto la zona asturiana, cántabra y vasca. 

Es a partir de este período donde los nacionalistas andaluces sacan músculo para decir que el grueso de la Historia de Andalucía y que la cultura andaluza es andalusí. Todo ello basado en las tergiversaciones de Blas Infante, el cual mitificó la Historia de Al-Ándalus, y quiso que Andalucía fuera musulmana como en el período de ocupación. Lo que quizás no supo o no quiso saber este señor es que el período de ocupación musulmana no fue tan esplendorosa y bonito como nos quieren hacer ver. 

Partiendo de la base de que el período de Al-Ándalus es una época de gran recorrido (711-1492), durante su ocupación hay muchas etapas. Lo que más se ha resaltado es esa tolerancia y convivencia de las tres culturas, lo cual es algo totalmente falso. 

Los bereberes y las élites árabes que ocuparon la Península Ibérica no eran tan numerosos, pero debido al conflicto interno de los hispanovisigodos, no les fue muy compleja la conquista. Tras la conquista y asentamiento, los cristianos que eran mayoría y los judíos que eran minoría, tenían tres opciones: convertirse al islam, huir o mantener su religión, pero bajo una gran carga fiscal. Un número indeterminado de cristianos huyeron a los reinos cristianos del norte pero ¿qué es lo que sucedió con los que se quedaron bajo dominio musulmán? La gran mayoría se convirtió al islam para no pagar ese impuesto abusivo por ser cristianos, y el número restante decidió mantener su religión. Los que la mantuvieron no sólo sufrían esa carga fiscal sino que eran considerados “ciudadanos de segunda”. Gozaban de menos privilegios y eran discriminados siendo obligados a llevar una determinada ropa, además de que eran vejados e insultados. Asimismo, cabe mencionar las revueltas cristianas provocadas por esta carga fiscal que conllevaron matanzas como la sucedida en “el motín del arrabal”. Esta revuelta tuvo lugar en Córdoba durante el gobierno de Al-Hakam donde los cristianos lideraron revueltas que fueron pasadas a cuchillo con graves consecuencias: los líderes fueron crucificados y los barrios cristianos aplastados. Otro episodio denominado “jornadas del foso” sucedió en Toledo, donde cristianos y judíos fueron invitados por el gobernador a un banquete. En este banquete 400 de estos invitados fueron degollados. 

Los hechos de intolerancia y represión seguirán sucediendo a lo largo de este duradero período de ocupación con varios ejemplos: restos de mártires profanados, esclavas cristianas en los harenes y expulsiones forzosas que llevaron a los cristianos y judíos exiliarse a los reinos cristianos. Así que, una vez más, los hechos históricos desmontan otro mito andalucista: ni hubo tolerancia en Al-Ándalus ni multiculturalidad, pues existían dos culturas sometidas a una y separadas unas de otras. 

Andalucía: ¿heredera de Castilla o de Al-Ándalus? 

Según estos nacionalistas, Andalucía es heredera del período andalusí pero, ¿es esto cierto?Aun existiendo patrimonio histórico y artístico en ciudades andaluzas y algunos aspectos de la gastronomía que reflejan la ocupación de la cultura musulmana en estas tierras, la sociedad andaluza como tal es heredera de Castilla. 

Primero hablemos del fenómeno de la Reconquista. El avance de los reinos cristianos desde el norte peninsular en el 722 hasta el sur con la toma de Granada en el 1492, se le conoce como Reconquista, ya que esos reinos cristianos decidieron recuperar sus tierras y las tierras de sus padres que habían sido arrebatadas y ocupadas por los bereberes y árabes. Estos cristianos tenían por entonces conciencia de que toda esa tierra, a la cual ya denominaban Spaniae, como hemos mencionado anteriormente, les pertenecía y era su deber reconquistarlas. De ahí que la conquista por parte de los cristianos de todos los territorios bajo dominación musulmana sea conocido como Reconquista. 

Esta reconquista duró 8 siglos y sería ya en el siglo XIII cuando Fernando III de Castilla reconquistó los reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla. Fue en este momento cuando se produjo la expulsión de todos los musulmanes que habitaban en esas tierras y se llevó a cabo otro fenómeno muy dado en la Reconquista: la repoblación. La repoblación es el fenómeno dado en la Reconquista mediante el cual se iba cediendo las tierras reconquistadas, latifundios en su mayoría, a nobles y campesinos que habían luchado en la reconquista. Estas tierras, antes ocupadas por musulmanes, se dieron mediante el sistema de repartimiento y, según sabemos gracias a los Libros de Repartimientos, se repoblaban con castellanos, astures y leoneses en su mayoría. Por lo tanto, étnicamente Andalucía es heredera de Castilla, debido a que los árabes que se encontraban en estas tierras habían sido expulsados y se habían repoblado las ciudades y poblaciones con habitantes que llegaban junto a la reconquista que avanzaba de norte a sur. 

Será a partir de que los cristianos autóctonos recuperen sus tierras, cuando Andalucía se afiance y conforme como tal mediante el sistema administrativo y de propiedades castellano, el cual se usará como tal hasta la Edad Contemporánea con los cambios de regímenes y sistemas producidos en toda Europa. 

Una vez más, volvemos a destruir otro mito: el mito de la Andalucía mestiza y heredera de los árabes ya que étnicamente Andalucía tiene un ínfimo porcentaje de genética árabe en su sangre, como demuestran muchos estudios. No sólo será debido a esta repoblación sino a que estas fuerzas invasoras no eran tan numerosas y tampoco se dedicaron a mezclarse con la población hispanovisigoda. Así que, según estos estudios genéticos, mantenemos una gran mayoría de sangre celtíbera, es decir, de los primeros pobladores de la Península Ibérica. 

Símbolos andaluces. 

En 1981, Andalucía consiguió la autonomía, ocasión que muchos aprovecharon para inventarse una nueva historia que contradijera la realidad andaluza como fruto de la reconquista y repoblación castellana. El momento más simbólico de esta tergiversación oficial fue la elección de la bandera verdiblanca, en lugar de inspirarse en los colores del antiguo reino de Castilla y León, que aparecen en el escudo de Fernando III de Castilla, reconquistador de los reinos de Sevilla, Jaén y Córdoba, la Junta de Andalucía decide elegir la bandera verdiblanca que representa lo siguiente: 

El uso del color blanco en los estandartes andalusíes fue generalizado por los almohades en 1146, cuando desembarcaron en Cádiz con la intención de reunir a todos los musulmanes de Al-Ándalus. En 1195 el sultán Ben Yusuf derrotó a Alfonso VIII de Castilla, en la batalla de Alarcos. Para conmemorarlo ondeó sobre la mezquita de Sevilla una bandera verdiblanca, simbolizando la unidad almohade (blanco) y la colaboración de todos los musulmanes andalusíes en la victoria sobre los castellanos cristianos (el verde color del Islam y de los Omeya). 

Inspirada en estos acontecimientos históricos y basados en una fantasía histórica opuesta a la verdad, la Asamblea de Ronda aprobó en 1918 el actual diseño de la bandera verdiblanca que en aquel momento representaba una Andalucía que incluía Murcia y Badajoz. En esa asamblea se encontraba Blas Infante, anteriormente mencionado, donde quiso dar comienzo a la creación de este nacionalismo andaluz. El juego del nacionalismo andaluz lo ha seguido el gobierno autonómico andaluz, nombrando, además, a Blas Infante como “padre de la patria andaluza’’, en lugar de Fernando III de Castilla, verdadero padre de esta tierra, ya que fue el reconquistador de estas tierras y el que formó cultural, administrativa y étnicamente Andalucía. 

Concluyendo este artículo, una vez más se demuestra que la burguesía quiso desmembrar España a favor de las oligarquías con naciones inventadas y manipulación en las aulas, haciendo ver a Andalucía como hija de unos invasores cuando en realidad, con la Historia por delante, es hija de Castilla. 

Fuentes bibliográficas:

- Profeventuras (2013), Desmontando mitos: la tolerancia de la Ál-Andalus multicultural, en línea, https://profeaventuras.wordpress.com, consultado el 30/11/2016. 

- Rea Silvia (2014), Tartessos, las grandes mentiras, en línea, http://reasilvia.com, consultado el 30/11/2016. 

- González (2013), ¿Cómo es el mapa genético de España y de Europa?, en línea, http://www.unitedexplanations.org , consultado en 30/11/2016.

domingo, 27 de noviembre de 2016

La victoria de Trump: ¿un acontecimiento histórico?, de Kerry Bolton.


Trump tuvo éxito más allá de las probabilidades gracias a una voluntad indomable. Eso es algo que no se ha visto en la política estadounidense durante generaciones. Trump fue acusado de ser vago en política (aunque Clinton no mostró más detalles de política que Trump), pero lo que representaba es una idea cuyo tiempo había llegado, que se afirma independientemente de los programas de los partidos, con una personalidad que fue capaz de resistir la más cruel campaña doméstica contra un político que se recuerda.

Los expertos tienen razón en cualquier caso acerca de Tump: esto fue un voto contra el establishment, con muchas referencias entre los partidarios de Trump a la derrota de la “élite”. Quién es esta “élite” ha sido claramente reconocido por Trump, y es fácil de identificar en la medida en que proporciona la financiación para Clinton, como lo hizo para Obama: la oligarquía financiera encabezada por George Soros. Entre la coalición de donantes multimillonarios de Clinton, Soros fue de lejos el más importante, dando más de 11.000.000 de dólares. El mayor donante de Trump fue el empresario estadounidense Bradley Wayne Hughes, que donó menos de medio millón. (“Hillary is outraising tump 20-to-1 among billionaires” [Hillary está recaudando 20 a 1 más que Trump entre los millonarios], Bloomberg 26 de septiembre, de 2016; http://www.bloomberg.com/news/articles/2016-09-26/billionaire-donors-led-by-soros-simons-favor-clinton-over-trump). Trump causó controversia hasta el punto de ser difamado como “antisemita”, cuando dijo ante un lobby judío que no necesitaba su dinero.

“Estructura de poder global”

Sin embargo, peor aún, uno de los últimos anuncios de la campaña de Trump antes de las elecciones atacó la “estructura de poder global”, supuestamente un código antisemita para “judíos”, con representaciones de Soros, Lloyd Blankfein – CEO de Goldman Sachs – y Janet Yellen – presidenta del Banco de la Reserva Federal-, como representantes de “intereses especiales” en Washington, “controlando las palancas superiores del poder”. Aparentemente, se supone que uno no menciona a tales globalistas porque sean judíos. ¿Se supone que creemos seriamente que no hay una “estructura de poder global”, y que Soros y Blankfein NO están en la parte superior de esta estructura? Al igual que “el traje nuevo del emperador”, se supone que es algo que no se debería mencionar en voz alta, y cuando es así, el reflejo rotular es referirse a las “teorías de la conspiración”, como si las conspiraciones no existieran, ya sea como reunión mafiosa en secreto para planear una “conspiración criminal”, según lo definido por la ley, o las conferencias de Bilderberg que se reúnen en secreto para llegar a un consenso mundial (y uno puede estar seguro de que “qué hacer con Trump” será el punto principal de la agenda de la próxima conferencia de Bilderberg). Si la vasta red de fundaciones y ONGs de Soros no es en sí misma una “estructura de poder global”, ¿qué lo es? Clinton fue declarada un “socio de esta gente” en el anuncio de campaña de Trump. De Blankfein, el anuncio decía: “Es una estructura de poder global que es responsable de las decisiones económicas que han robado a nuestra clase obrera, despojado a nuestro país de su riqueza y puesto ese dinero en los bolsillos de un puñado de grandes corporaciones y entidades políticas”. (“Donald Trump’s final ad evokes ‘centuries-old anti-Semitic dog whistles” [El anuncio final de Donald Trump evoca “seculares silbatos para perros antisemitas”], Nathan Guttmann, Forward, 6 de noviembre de 2016; http://forward.com/news/national/353563/donald-trumps-final-ad-evokes-centuries-old-anti-semitic-dog-whistles/). Por lo tanto Trump, a pesar de las conexiones judías de la familia, y de las declaraciones pro-Israel, ha demostrado que no está obligado al dinero o al chantaje moral y la intimidación del lobby de Israel.

Rusia

En cuanto a Rusia, los sentimientos pro-rusos de Trump han sido utilizados contra él como si fuera un traidor, mientras que, simultáneamente, fue atacado como un promotor de la guerra por los partidarios de Clinton, cuyo historial como Sectaria de Estado es mucho más que el de una promotora de la guerra. Es una de las características de la campaña presidencial: proyectar la perspectiva de Clinton sobre Trump, como “desagradable”, “peligroso”, “inestable”, “adinerado”; todas características de Clinton, magnificadas. De hecho, la alabanza de Trump hacia Putin fue considerada como escandalosa. La posibilidad de un acuerdo ruso-norteamericano en los asuntos mundiales provoca terror en los corazones de la “estructura de poder global” y en los “intereses especiales en Washington”. Un resultado inmediato y esperanzador podría ser la reversión en el mundo islámico de la política estadounidense de buscar “cambios de régimen” armando terroristas en nombre de la “lucha contra el terrorismo”, específicamente en relación con Siria.

Trump fue ridiculizado por declarar que tiene un “plan secreto” para tratar con el Estado Islámico. Sin embargo, teniendo en cuenta que el asesor militar de Trump ha sido el antiguo jefe de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos, el Teniente General Michael Flynn, un brillante estratega, que Trump haya desarrollado un plan de largo alcance con Flynn es algo plausible, se podría decir. De más importancia sea posiblemente que Flynn no es un rusófobo; por el contrario, es pro-Rusia y analista para Russia Today (“Donald Trump to bring adviser with Russia ties to classified briefing” [Donald Trump lleva consejero con lazos con Rusia a información clasificada], The Huffington Post, agosto de 16 de, de 2016; http://www.huffingtonpost.com/entry/michael-flynn-trump-classified-briefing_us_57b3939fe4b0edfa80da28ca). Otro asesor de política exterior de Trump ha sido Carter Page, quien en 2015 escribió en el Global Policy Journal condenando las sanciones de Obama contra Rusia por Ucrania. Page también criticó a funcionarios estadounidenses como la subsecretaria de Estado Victoria Nuland por fomentar los disturbios ucranianos. (Huffington Post, 21 de Junio, de 2016; http://www.huffingtonpost.com/entry/trump-carter-page-russia-sanctions-black-lives_us_5769bf64e4b065534f482504). Michael Pence, vicepresidente electo, evocó sentimientos antirrusos, desconocidos para Trump quien, cuando se le preguntó sobre ellos, rápidamente repudió la opinión de Pence. Esperemos que Pence se mantenga en línea. Más problemática, aunque no más beligerante que Clinton, ha sido la retórica de Trump condenando a Irán como patrocinador del “terrorismo islámico”. No encaja bien con las posiciones positivas de Trump en otras áreas de la política exterior.

Anti-globalista

La revuelta de Trump es también un golpe importante a la globalización. Trump se mostró como el candidato anti-libre comercio contra Clinton, empujándola a invertir su actitud hacia el Acuerdo de Asociación Transpacífico de forma oportunista y cínicamente. Ha hablado de aplicar aranceles, de la reindustrialización de los Estados Unidos y de la reconstrucción de la infraestructura de carreteras y puentes, en lo que tendrá que ser una empresa colosal de planificación estatal. El infame “Muro”, que se convirtió en un foco excesivo de la campaña tanto para los pro como para los contra Trump, es parte de un proceso que se requiere para liberar a los Estados Unidos de la “estructura de poder global”, ya que el libre movimiento del trabajo (de la gente), es tan parte de la globalización como la libre circulación del capital, los recursos y la tecnología. Hay factores más complejos trabajando que el “racismo”, que es una distracción. (Ver Bolton, Babel Inc, Londres. Black House Publishing, 2013).

Trump ha criticado a la Reserva Federal; ¿puede y actuará para reciclar su poder? Esto también ha puesto nerviosa a la “estructura de poder global”: “Mientras Wall Street lidia con la elección de Donald Trump como el próximo presidente de los Estados Unidos, parece que el orden del día es la incertidumbre. Entre la miríada de consecuencias inciertas de la elección de Trump está la posibilidad real de una gran sacudida en la Reserva Federal”. (Bob Bryan, “Donald Trump’s election has Wall Street questioning the future of the Federal Reserve” [La elección de Donald Trump ha hecho cuestionarse a Wall Street el futuro de la Reserva Federal], Business Insider Australia, Nov. 10, 2016; http://www.businessinsider.com.au/donald-trump-presidential-election-fed… ).

Títeres izquierdistas

Aquí tenemos lo que podría parecer una paradoja sobre toda la elección, pero que realmente es algo históricamente constante: la izquierda y la oligarquía apoyaron ambas a Clinton. Su política fue esa mezcla de liberalismo social y de libre comercio que ve una convergencia de la izquierda con las finanzas internacionales (Ver Bolton, Revolution from Above, Arktos Media Ltd., 2011), señalada por Oswald Spengler hace casi un siglo, cuando dijo que los movimientos de izquierdas trabajan en los intereses y la dirección del “dinero”. (Spengler, The Decline of The West, London: Allen and Unwin, 1971, Vol. II, 402).

Se establecerá una dicotomía en Estados Unidos si Trump prosigue con la revuelta anti-establishment una vez en el cargo: los Estados Unidos bajo la presidencia de Trump podrían convertirse en un baluarte de la anti-globalización y al mismo tiempo permanecer como la sede mundial de la “estructura de poder” globalista.

Wall Street seguirá existiendo y lo mismo ocurrirá con Hollywood. Sin embargo, bajo Trump, ¿seguirá el Departamento de Estado de Estados Unidos patrocinando el multiculturalismo en todo el mundo, incluyendo conciertos de Hip Hop en Europa, como un medio para romper culturas tradicionales, junto con los programas de la red Soros, la Freedom House y muchas otras que figuran como ONGs indeseables para Rusia? (Ver Bolton, Babel, Inc., Op. Cit.). Uno espera que no. ¿Continuará el Congreso proporcionando fondos para que la National Endowment for Democracy, administrada de manera privada, continúe patrocinando organizaciones subversivas para crear “revoluciones de color” e interferir en la política interna de diversas naciones, Rusia en particular? Trump ha cuestionado la misión de “policía del mundo” de los Estados Unidos, y la sabiduría de haber derrocado a Gaddafi y Saddam, acusando a Clinton y Obama de haber “creado el Isis”. La pregunta es si la administración Trump podrá o reinará en las ONGs mayormente estadounidenses que han creado lo que el estratega globalista Ralph Peters ha elogiado como “conflicto constante”.

La convergencia izquierdista con la “estructura de poder global” ya está teniendo lugar en las calles de los EE.UU., un día después de la victoria de Trump. Los clintonistas se amotinan y manifiestan. Estos izquierdistas siguen su papel histórico como idiotas útiles de la dialéctica capitalista; supuestos anti-globalistas, pacifistas, hombres decadentes, lesbianas marimachos, afroamericanos y latinos agitados, socialdemócratas de Bernie Sanders, descargando rabia contra la única revuelta impulsada por la América rural y el “rust belt”* cuyo candidato se opone a la globalización, los acuerdos de libre comercio, la intromisión global de los EE.UU. y la escalada de los escenarios de guerra (“Thousands of anti-Trump protestors take to streets of U.S. cities” [Miles de manifestantes anti-Trump toman las calles de las ciudades de EE.UU.], Reuters, 10/11/2016; http://www.reuters.com/article/us-usa-election-protests-idUSKBN1343CO). Uno puede esperar que el dinero de Soros fluya hacia un movimiento para el “cambio de régimen” dentro de los EEUU de la manera en que el dinero de Soros fluye hacia el movimiento “Black Lives Matter”. (Bolton, “Megabucks for BLM: another Left-wing cause with capitalist sponsors” [Mega fondos para BLM: otra causa izquierdista con patrocinador capitalista], Right On, 6/08/2016; https://www.righton.net/2016/08/06/megabucks-for-blm-another-left-wing-cause-with-capitalist-sponsors/). Las revueltas orquestadas por la plutocracia contra Trump podrían ser el catalizador para el renacimiento del tipo de anarquía de la Nueva Izquierda que fue promovida por los oligarcas durante los años sesenta y setenta. (Bolton, Revolution from Above, op. cit., “New Left from Old”, 144-200).

* Rust Belt (cinturón de óxido), también conocido como Manufacturing Belt (cinturón de las manufacturas, cinturón industrial), región de Estados Unidos que engloba principalmente estados del área conocida como Medio Este y algunas zonas del área Atlántico Medio [n.d.T.].